PROVERBIOS 1-3
PRO. 6:9 “Perezoso, ¿hasta cuando has de dormir?
¿Cuando te levantarás de tu sueño?.”
PRO. 6:11 “Así vendrá tu necesidad como caminante, Y
tu pobreza como hombre armado.”.
La ociosidad, la inactividad
y la falta de disciplina son cosas habituales a nuestro actuar, la carne se
place en el deseo de dormir y dormir y nuestra mente habilidosa busca siempre
la mejor excusa bajo la manga cuando nuestra mente esta ente la sigilosa tarea
de decidir entre si despertar o no hacerlo; regularmente nuestro cansado cuerpo
cede ante los deseos de nuestra carne.
Esta actitud de pereza no
sólo se demuestra en la cama, la demostramos en nuestras bancas de las
iglesias, la demostramos frente al asalto de un inocente, la demostramos frente
al abuso de quienes se gozan del mal, como hijos de Dios no podemos ni debemos
permitirnos conformarnos con el mal o con la flojera, “Entonces dice á sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los
obreros pocos” (Mt 9:37) mucha gente muere en las calles, mucha gente pasa por terribles
experiencias, amigos y familiares se pierden y se alejan de la salvación eterna
pero nuestra pereza es más.
El Señor en su eterna misericordia sabe que
caeremos y en el versículo 11 de este mismo capítulo de Proverbios nos dice que
vendrán necesidades, el sabe que regresaremos envuelto en lágrimas a buscarle
en el momento que le fallemos y de todos modos sabiendo de nuestra actitud Él
se muestra con amor e infinita misericordia inclinando su oído y abrazando
nuestras carencias.
Hermano en verdad necesitamos perder a un ser
querido, necesitamos dolernos de una pérdida humana o pasar por algo terrible
en nuestras vidas para voltear nuestro rostro al creador y clamar primeramente
por su perdón y después para ofrecer nuestras manos como herramienta para la
gran siembra de la Palabra.
Aún estas a tiempo, el despertador no ha sonado
y te invito a que dejes de escuchar esa voz engañosa que te cierra los ojos y
te atrapa entre las cobijas, quizás hoy no lo has recordado pero puede ser que
ese a quien tanto amas y que come en la misma mesa que tú o incluso duerme a tu
lado aún anda sin Palabra de Vida Eterna y tu pereza y falta de disciplina
harán que el día menos pensado tengas que derramar lágrimas de arrepentimiento
por no poner en manos de nuestro Dios tu perezosa vida.

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