PRO. 12:25 “La congoja en el
corazón del hombre lo abate; más la buena palabra lo alegra.”
PRO. 15:13 “El corazón alegre
hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.”
El mayor y más
antiguo periódico de Washington el Washington
Post hizo un curioso experimento social ubicando al más virtuoso
violinista profesional a tocar piezas de Bach y de Schubert
consideradas de las más difíciles de interpretar en la puerta del subterráneo
de Washington con un violín Stradivarius valuado en 3.5 millones de
dólares para ver como reaccionaba la gente. El violinista escogido fue
Joshua Bell, un superdotado que tres días antes del experimento había
llenado el Hall sinfónico de la ciudad de Boston con asientos que costaban 100
dólares de promedio. El Washington Post quería ver la reacción de la gente al
escuchar a este virtuoso sin ningún tipo de publicidad y truco de mercadeo.
Algo muy parecido a esto sucede
con cada uno de nosotros y conformamos la belleza a partir de los estándares que
los medios establecen, nos definimos como y nos medimos o más bien nos
dejamos medir por lo que la moda autoriza. Este hombre bajo grandes estrategias mercadológicas había logrado vender boletos carísimos para llenar un foro impresionante y es probable que si aquellos transeúntes hubiesen sabido no de música, si no éste dato hubieran reconsiderado el irse tan deprisa sin escuchar ni siquiera una pieza.
Sería importante recordar que
nosotros tenemos la definición de belleza más importante en Palabras de Vida 1 Pedro 3:3-4, "Vuestro atavío no sea
el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos,
sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu
afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios".
Nuestro Padre Celestial el que
pintó los cielos y los adornó de innumerables estrellas, el que confeccionó
cada pétalo de las más exóticas flores, el que artesanalmente y con amor nos ha
conformado a su imagen y semejanza hoy quiere decirte que si tu corazón no esta
colmado de Su amor de nada sirve lo demás. Podrás usar la ropa más cara y el maquillaje más cubriente o la personalidad mejor perfeccionada por los disfraces de la moda, pero lo que guarda tu corazón finalmente se traslucirá.
Como en el ejemplo hemos olvidado
lo que es importante y lo recordamos o le damos valor si nos lo impone la
televisión, o nuestros amigos o las opiniones de un mundo cotidianamente
enfermo, pero hemos dejado de escuchar con atención esas bellas notas del
violín y hemos olvidado alimentar lo que verdaderamente puede hermosear tu
rostro y darle un brillo único, inigualable e irresistible. PRO. 15:13a “El corazón alegre hermosea el
rostro…”
Permíteme recordarte algo más si
en el camino te topas con estos seres del video incapaces de reconocer la
belleza que mora en tu corazón, pega un grito de alegría y sigue tu camino,
seguramente ese hombre o esa mujer están deslumbrados con la belleza
superficial que dura poco y el enorme tamaño de tu corazón y el valor que Dios
ya nos ha asignado son tan especiales que los merece sólo alguien que sea capaz
de reconocerlos.
Dios te bendiga ♥






