1 Reyes 19:9-13
"Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?
El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.
Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.
Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?"
Es real que para quienes no creen en Dios a veces cuando escuchan hablar a alguien que si cree, la frase "escuché a Dios decirme..." ó "Dios me habló y me dijo..." puede sonar completamente extraño, pero con mi experiencia puedo compartirles que aún para quienes creemos en Dios aceptar que hemos escuchado su voz puede resultar complicado.
La voz de nuestro Padre Celestial es dulce igual que el silbo apacible y delicado que escuchó Elías, los problemas, las enfermedades, las complicaciones del día a día no son otra cosa que viento grande y poderosos que rompe los montes y quiebra las peñas, terremotos, fuego, consecuencia de nuestro desacato, reacciones a nuestras acciones, eventos que ocurren porque somos humanos, vulnerables y mortales, pero es detrás de todo ello o al final de esos encuentros que podemos reconocer la voz de Dios, no estruendosa ni con los efectos especiales que siempre esperamos de nuestras experiencias espirituales, más bien, suave, apacible, melódica y casi siempre para decirnos que no estamos solos, que nos ama grandemente y que a pesar de las cosas vividas y todo lo que hubiéramos podido experimentar, Él esta con nosotros y no nos va abandonar.
Si hoy pasas por una tormenta no olvides que es en los pequeños detalles donde Dios manifiesta su amor y cuidado, en la mirada de un niño, en la sonrisa de alguien, en el abrazo suave, en la mariposa que vuela, en el rayo de sol que cae en tu rostro, en el silbo apacible del viento, en el color de las flores. Dios se muestra en su creación desde siempre Salmo 19:1 "Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos."
No olvidemos que nuestras vidas le pertenecen a Dios y todo lo que pasa no esta fuera de su control. Todo lo que nos ocurre el lo ha permitido con un propósito perfecto en sus planes para contigo Romanos 8:28 “Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito” así que permítele con un corazón suave y dispuesto que te muestre cómo estas cosas vividas pueden ser buenas y cómo es que te ayudaran a bien. Siempre que estamos metidos en un problema nos será mucho más difícil identificar con claridad las enseñanzas de lo vivido o analizar con objetividad lo que sucedió, sólo Dios con amor y en tu relación estrecha con Él podrá ir aclarando el panorama, no te sueltes de su mano y déjate amar y conducir y guiar como su hijo amado, probablemente eso te hará vivir en algún momento cosas fuertes y dolorosas que no entenderas pero no pierdas de vista que Proverbios 3:12 "porque el SEÑOR a quien ama reprende, como un padre al hijo en quien se deleita."
Si Dios te ha disciplinado estará como el Padre que con amor explica a su hijo y muestra el camino correcto Jeremías 18:1-6 "Palabra del Señor que vino a Jeremías, diciendo: Levántate y desciende a casa del alfarero, y allí te haré oir mis palabras. Descendí a casa del alfarero, y hallé que él estaba trabajando en el torno. Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en sus manos, pero él volvió a hacer otra vasija, según le pareció mejor hacerla. Entonces vino a mí palabra del Señor, diciendo: ¿No podré yo hacer con vosotros como este alfarero, casa de Israel?, dice el Señor. Como el barro en manos del alfarero, así sois vosotros en mis manos, casa de Israel.", si estas en una consecuencia de tus malos caminos el perdona tus iniquidades, te limpia y te da la fuerza necesaria para volver a empezar Jeremías 31:3 "Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” y si hay una tormenta, terremotos y fuego sólo no dudes que al final escucharás un apacible y delicado silbo y por lo pronto haz tuya Su Palabra para confortar tu corazón. 1 Corintios 10:13 "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”.
Que Dios les bendiga :)





