APOCALIPSIS 4:11 "Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas."
1 Samuel 3:1a "Samuel, que todavía era joven, servía
al Señor bajo el cuidado de Elí..."
1 Samuel 3:7 "Samuel todavía no conocía al Señor,
ni su palabra se le había revelado."
1 Samuel 3:19a "Mientras Samuel crecía, el Señor estuvo
con él y confirmó todo lo que le había dicho..."
Trabajar para Dios nunca será parecido a conocerle. Yo por ejemplo
trabajo para la UNAM y mi jefe bajo esa premisa sería el Rector de la misma,
José Ramón Narro Robles, y a pesar de llevar ya 7 años en este recinto yo no
conozco al Rector, lo he visto de cerca, escucho hablar de lo que el propone y
a través de ello puedo llegar a conocer un poco de su forma de pensar, pero es
simple NO LE CONOZCO, no como con él, no se cuál es su color favorito ni
identifico su voz si la escucho a lo lejos.
Servir en la Iglesia tampoco es sinónimo de conocer a
Dios... Escuchar alabanzas nos acerca a lo que otros sienten sobre Dios o a
escuchar sobre Su Poder y Gloria, leer su Palabra nos permite saber como
piensa, que cosas le agradan y que cosas no, trabajar en Su Empresa nos
permitirá estar cerca de sus negocios, pero sólo en el momento que estando
recostados, escuchemos su voz y aún con los ojos cerrados sepamos que es Él
quien nos habla, hasta ese momento es que nuestros servicios, asistencias, participaciones
y demás actividades dentro de la Empresa de Dios estarán de la mano con
conocerle.
Invítalo a tu vida y no te permitas que pasen los años sin
que tu servicio en la Iglesia tenga un impacto en tu relación con Dios. Samuel
desde joven servía al Señor pero no conocía al Señor y no fue si no hasta que
se permitió escuchar Su voz que entendía que Dios era su Señor.
"No podría estar ante Tí, escuchándote hablar, sin
llorar como un niño..."
Si tu anhelo es entender esta alabanza te darás cuenta que
si los domingos la prédica, las alabanzas y la Palabra de Dios pasan sin
hacerte estremecer, es probable que sólo estés escuchando a los hombres, pero
hoy Dios tiene algo especial que decirte, dale la oportunidad de que te hable y
haga temblar tu corazón y dejar que el tiempo pase sin querer nada más, nada
más que escucharle hablar...